A todos nos gustaría tener dientes perfectos tanto por  estética como para evitar malposiciones dentarias, mala mordida y problemas funcionales. Si somos padres, nos preocupamos mucho para asegurarles un tratamiento oportuno a nuestros hijos para que puedan tener una sonrisa realmente linda y saludable.

Para lograrlo está la Ortodoncia, pero, como en todo en la vida, existen riesgos en este tratamiento. Seguro ahora te preguntarás, ¿qué problemas nos puede traer el tratamiento de Ortodoncia?

La Ortodoncia es la especialidad que se encarga de estudiar, prevenir y corregir la posición de los dientes para la mejora en la estética, función y morfología de la boca. Esto a través de la aplicación de fuerzas que se traducen en la remodelación del hueso y, por consiguiente, el movimiento de los dientes hacia las posiciones planificadas. Estas fuerzas son aplicadas a través de los brackets (que van pegados a las superficies dentarias), arcos de alambre y otros dispositivos.

Para que el tratamiento trascurra y termine bien es necesario contar con un diagnóstico acertado y una buena planificación del tratamiento. Los controles deben de ser periódicos, el paciente debe de ser responsable durante el tratamiento y, cuando lleguemos al final feliz, es muy importante dar una buena contención (retenedores).

¿Qué puede pasar si en algún punto hay falla?

1. Acortamiento de raíces


Las piezas dentarias no se pueden enderezar de la noche a la mañana. Prometer tratamientos veloces y reducir el tiempo con aparatos significa aplicar fuerzas excesivas. La misma aplicación de fuerzas excesivas en un tratamiento de ortodoncia puede traducirse en una re-absorción de raíces. Esto puede amenazar la longevidad y estabilidad del diente en cuestión; incluso llegando a la perdida definitiva de algunos de ellos.

2. Exhibición de las raíces


El movimiento ortodóntico no calibrado del diente puede afectar al tejido óseo y la encía que lo sostiene.

3. Mala planificación de exodoncias

En muchos casos, en la boca falta espacio  para todos los dientes que nos dio la naturaleza por lo que es necesario extraer algunos. Sin embargo, no se puede tomar esta decisión a la ligera sin hacer los estudios necesarios (a cargo de los especialistas). Caso contrario, al terminar el tratamiento pueden quedar espacios entre los dientes que ya no se pueden cerrar. Esta es una situación muy común, lamentablemente.

4. Caries


La falta de controles, pobre higiene y un tratamiento excesivamente largo hacen más fácil la aparición de caries.

¿Dudas sobre la salud dental? Escríbeme un mensaje con tu duda aquí

5. Inflamación y displasia de las encías

La falta de controles o controles donde, especialmente, niños y adolescentes no son sensibilizados por el profesional respecto a la correcta higiene, las encías pueden sufrir una inflamación severa que se manifiesta con el sangrado y proliferación del tejido gingival.

6. Resistencia de los dientes al movimiento o movimiento no adecuado

Este problema se presenta en caso donde los aparatos (brackets) son de baja calidad o mal posicionados y pegados incorrectamente a la superficie de los dientes

7. Dolor en la articulación temporomandibular

Los tratamientos de ortodoncia efectuados sin conocimiento del aparato
craneomandibular puede desencadenar serios problemas en la
articulación. Esto sucede cuando al momento del diagnóstico y planificación se mira solo la parte estética del problema sin tomar en cuenta la complejidad del conjunto dientes–huesos-articulación.

8. Dientes regresan a la posición inicial (antes del tratamiento)

Esta situación aparece en tratamientos demasiado cortos y rápidos, y cuando la aparatología es retirada antes del tiempo adecuado. Es importante saber que, aunque los dientes parezcan estar ya alineados, sus raíces todavía no están en la posición correcta y el proceso de
remodelación del hueso no concluye aún tampoco.

9. Los dientes regresan a la posición inicial (antes del tratamiento) a pesar del tiempo de tratamiento correcto

El tratamiento no termina con retirar los brackets. Es de suma importancia la colocación de aparatos de retención fijos o removibles. Caso contrario, los dientes hacen uso de la memoria que tienen y regresan a sus malposiciones. El regreso puede ser lento, pero se dará con seguridad.

Sin lugar a dudas, si padecemos algún problema dentario determinado y no acudimos a un especialista, estaremos agravando nuestro problema de salud. Es importante que entreguemos nuestra boca o la de nuestros hijos a un especialista en Ortodoncia debidamente preparado, con experiencia en su trabajo, ética profesional y dedicación. Esto para que la inversión que implica tratamiento de ortodoncia no nos traiga problemas, sino para que sea fuente de mucha satisfacción.

Consultante: Dra. Alessandra Almandoz, especialista en Ortodoncia, Universidad Calletano Heredia.

¿Te gustó este artículo? Suscríbete a nuestro blog y recibe los mejores tips de cuidado dental.